martes, 14 de diciembre de 2010

Les Beaux Arts (Parte I)

Había una vez seis damas elegantes, presuntuosas y altivas. Tenían todo el derecho para serlo; guardaban para sí una extraña pero exquisita combinación de los doce olímpicos, rica en gracia y belleza.
Creo que eran francesas –sólo así podría explicar tal encanto- y vestían de moño y encaje. Todas unas “mademosielles”  parisinas de los 20´s. Rostros cetrinos, labios rosáceos y esmalte encendido. Un cuadro apenas perfecto para que cada una de estas doncellas hiciera de las suyas y embrujara con su exquisitez a todo al que pudiera apreciarlas.
Eran ellas únicas y fascinantes, cada una con un don especial, una destreza mística que logró inmortalizarse y perdurar hasta nuestros días…


La insaciable arquitectura…

Millones de cimientos sustentan el sueño del hombre de crear maravillas. Anhelos erigidos en piedra y cemento se esparcen por el mundo. Barroco o clásico, moderno o gótico, cualquier estilo es ideal para esconder el deseo latente de una generación… o de un hombre. El mundo moldeado por su infatigable alfarero -caprichoso e idealista-, emerge como grito de euforia desde las entrañas de su creador.

El emblemático símbolo de la Ciudad Luz
 “La arquitectura tiene el monopolio del espacio. Solamente ella, entre todas las artes, puede dar al espacio su valor pleno”
-       -   Geoffrey Scott

Gaudi * Le Corbusier * Lloyd Wright * Van Der Rohe * Eiffel * Vitruvio * Alberti * Miguel Ángel * Rossi * Brunelleschi *Venturi *Ruskin * Morris * Hadid * Eisenman * Koolhaas *Gehry * Zevi * (…)*

De aquí escogeré, sin ánimos de ofender, a Eiffel. La torre parisina me ha enamorado.


La sincronía rítmica…
El baile: belleza y expresión

Siluetas acompasadas con fulgurantes movimientos. Desdibujan el aire y lo reinventan. Rompen el aura con garbo y vanidad. Soltura del cuerpo -recinto bendito del alma-, que en forma de estilizadas piruetas, desata un éxtasis primigenio de rebeldía volátil.

“Es a través de los movimientos coreográficos como –el hombre- libera y domina las fuerzas de la naturaleza contenidas en el simbolismo del baile; mediante el ritmo, estas se vuelven creadoras”
-          - L.V. Thomas



Masabni * Gamal * Duncan * Alonso * Pavlova * Nureyev * Baryshnikov * Fonteyn * Shearer * Hightower * Plisetskaya * Fracci * Platel * Pontois * Guillem * Kent * Ferri * Letestu * Rojo * Lacarra *Cojocaru * Semionova * Zakharova * Murphy * Núñez * Vishneva * Herrera * Makarova * Loudiéres *Ros * Bessmertnova * Kerche * Morera * Markova * Kirkland * Márquez * Reyes * (…)*

Debo admitir que no sé mucho de esto, y a pesar de que las chicas de Europa Oriental son las grandes exponentes, elegiré a una norteamericana como mi favorita, Isadora Duncan.


La materia cincelada…
El David, de Miguel Ángel

Golpes leves, sutiles, dan vida a una realidad corpórea. Precaria de existencia, colmada de belleza. Piedra esculpida delicadamente para encarnar la magnánima figura de su creador, el hombre. Esconde, en el interior férreo de su naturaleza, el enigmático secreto de la inmortalidad…


“Los sonidos suficientemente atendidos, van definiendo un espacio, convirtiéndose en escultura”
-         -  John Cage



Laussel * Miguel Ángel *  Bernini * Giambologna * Fidias * Moore * Donatello * Verrocchio * Pisano * Cellini * Goujon * Richier * Fancelli * Johnson * Chanterenne * Antico * Pollaiolo * Mazzoni *Di Duccio * Sansovino * Riemenschneider * Giacometti * Bigatti * Yrurtia * Rodin * (…) *

Escojo a Miguel Ángel, porque en los años posteriores a su existencia, no ha nacido ninguno capaz de, al menos igualar, su magnífica obra.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Ese Freud...

Es tan complejo que no sé por dónde empezar.  Creo él lo complicó todo. Con todas esas alusiones al sexo puede dar mucho qué desear.  Lo que es inexcusable es ese extraño magnetismo que encarna. O todos lo quieren estudiar o todos le echan culpa. ¡Ese Freud! Si el caso era que hablaran de él, se salió con la suya…

Psicoanálisis: : Modelo teórico descriptivo y explicativo de los mecanismos, procesos y fenómenos implicados en la vida anímica humana. Se basa en las teorías Freud sobre la psicodinámica de lo inconsciente. Se refiere también a la terapia psicoanalítica, es decir, a un conjunto de procedimientos y técnicas terapéuticas para el tratamiento de conflictos internos y de relaciones interpersonales (…) – ¡Cómo se empeña en complicar!- En otras palabras, es una descripción de la mente humana en sí, como un método de tratamiento de enfermedades nerviosas y psíquicas. (Jôstein Gaarder, El mundo de Sofía)


Es el autor intelectual –y posiblemente hasta material- del psicoanálisis, esta díscola teoría que acabamos de definir. En resumen, toda la culpa la tiene el sexo y sus pulsiones.
Sí, lo estoy exagerando todo –tal vez tanto como él, no lo sé-, abuso porque ´dio papaya´.

Freud fue el gran referente del pensamiento postmoderno
Nos escupió a la cara que éramos unos reprimidos y que esta era la razón causante de todas nuestras desgracias. Bastante alentador, pero nada que no se cure con una buena dosis de morbo.  Y ni los niños –plato fuerte de sus tesis- se salvaron. Todo se originó cuando éramos niños y todo lo llevaremos como un karma, a cuestas, al mejor estilo de Atlas, de por vida.
Sexo + niños: extraña combinación, tristemente deleitable para muchos. Aunque sí sería un insulto culpar a Freud -además de todo- de esa enferma aberración que encarna la pedofilia. Lo que quería demostrar el psiquiatra austríaco era que el sexo se lleva y se siente desde niños, que negarlo es una completa tontería, evadirlo lo convierte en represión y postergarlo implica ponerlo en evidencia.

No contento con esto, se le dio por recomendar la cocaína para intervenciones quirúrgicas y oftalmológicas. Le salió bien el invento. ¿Será que por eso decidieron hacerle honor y bautizar a un cráter lunar con su nombre? Ese Freud... ¡hasta está en luna!

Fumador empedernido y adicto a los puros, pronto fue víctima de un gran deterioro de salud que iba desde una eventual sordera hasta un cáncer de paladar. Pero seguía escribiendo. En eso consistía su lucha.

Criticado por la sociedad y perseguido por la Gestapo, debió abandonar su amada Viena y exiliarse en Londres. Fue allí donde su límite se hizo sentir. El fuerte dolor producido por una mortal enfermedad y el cansancio propio de sus años de trabajo lo instó a tomar una trascendental pero madura decisión, su muerte.

En 1939, tres inyecciones de morfina sellarían el final del neurólogo más grande de todos los tiempos.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Sad Top 3

Este post pretende mostrar las canciones que, para mí, son las más tristes que he escuchado (en inglés). Tres temas que escogí -difícil labor- después de escuchar muchísimos, y que decidí otorgarles estos puesto de honor teniendo en cuenta letra, melodía y esa extraña sensación que se despierta en el ser humano cuando escucha una canción que le llega de verdad.
Así que, en del 3 al 1, estas son las canciones más tristes en idioma inglés.


3. EVERYBODY HURTS- R.E.M.


Todos hemos sufrido con esta canción. Es el sentimiento a flor de piel, mientras recordamos que somos humanos, que vivimos, que reímos y lloramos... que la vulnerabilidad hace parte de nuestra esencia y que jamás podremos desprendernos de ella





2. SIMPLE  TOGETHER- ALANIS MORISETTE



If I had a bill for all the philosophies I shared

If I had a penny for all the possibilities I presented

If I had a dime for every hand thrown up in the air
My wealth would render this no less severe

El triste recuerdo de una indeleble promesa, de esas que muchas veces soñamos y pocas veces se materializan. Podría decir que puede aludir más a la muerte, al menos yo lo siento así. De esa muerte que trunca los más fuertes deseos de convivir por siempre, eternamente, bajo el calor de esa única persona.


1. GOOD BYE MY LOVER- JAMES BLUNT



Su autor la califica como el tema más importante que ha hecho. Comparto su idea. Una oda excepcional al amor no concretado, interrumpido por sucesos inesperados, aleatorios, voluntarios, irónicos… El himno de un amor perfecto, acabado. Tan vacío, tan triste, como el adiós que debe, casi a la fuerza, pronunciarse.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Una ancestral alegría

Este reportaje lo escribí conjuntamente con Rafael Pabón. A él, toda mi admiración...

La alegría recorre las calles de Barranquilla. Va de arriba abajo, de norte a sur. Viaja con el vaivén del viento, al ritmo de las tradiciones del África ancestral. Se engalana con encanto, va vestida de oro y negro, dulzona y provocativa. Una corona de sabor seductor que cubre la frente de su anfitriona, esa  negra imponente que se pasea por las calles de Curramba, la cuota afrodescendiente que se hace sentir en las polvorientas vías de la ciudad de las puertas de oro. La misma que cada día inicia su rutina diaria cuando apenas el sol empieza a asomarse…

Maryuris Valdez se levanta a las 5 de la mañana, se alista rápido para marcharse al mercado, donde compra todos los materiales que usa para preparar los bollos que, después de tres de la tarde, serán puestos a la venta en las afueras de la Olímpica de la concurrida calle 72 con la carrera 43. Desde hace seis generaciones su familia viene adiestrando a las mujeres en el delicado arte de la cocina, uno muy distante de la alta culinaria que se enseña en reconocidas academias internacionales. En este, la fabricación de dulces y bollos se ha convertido en su sustento desde que el primero de su estirpe se estableciera en la ciudad.
Ataviados con siglos de conocimiento, los hijos del continente negro, cuando eran llevados para servir de esclavos en las Américas, traían consigo tan sólo el orgullo de una raza que destilaba libertad y sus costumbres, creencias místicas de profunda comunión con su propio cuerpo. Esa magia, ritmo e ingenio, revolucionaron para siempre la maquinaria infatigable de la cultura eclesiástica occidental, la música, el baile y por supuesto, la cocina.
El sabor de las nuevas recetas sazonadas al fogón de la astucia de las mujeres de etnia africana, sorprendió los paladares del Nuevo Mundo. Los primeros emigrantes que se dirigían a Barranquilla desde San Basilio de Palenque -bastión de la tortuosa lucha por la libertad del pueblo negro- vieron en este hecho una forma de ganarse la vida, pues los secretos de sus cautivadores sabores no eran comunes para los ciudadanos de la pujante capital del Atlántico.
Desde entonces, el inconfundible grito de “Alegría, cocada, enyucaooo”,  se ha fusionado con el sonido vivaz del papayero, el carraspeo incesante de la María Mulata y el armónico millo que acompasa la cumbia; acordes estos que enmarcan el panorama general del epicentro de la región Caribe y su cada vez más, cosmopolita realidad. Conjunción de matices que otorgan un importante papel a la labor de cada mujer de raza negra que, en lugar de amedrentarse por la adusta competencia que crece diariamente gracias a la afluencia de menús internacionales, aún ven en `la palangana´ su leal instrumento, al que atiborran de bollos, mongomongos, caballitos y un sinfín de dulces sabores que deleitan el paladar de los compradores.
Al ritmo de una canción que recuerda los bullerengues sentidos de su natal Palenque, la familia de Maryuris ha preparado los bollos de mazorca, queso y angelito. Los hombres han molido el maíz mientras las mujeres dieron forma a su exquisita creación, una labor que como ella misma dice “no podría existir sin el trabajo en equipo”. Pacto de raza, firmado por la sangre tórrida que heredaron de sus ancestros, y que hoy les hace sentirse orgullosos de su tradición, esa que resume en una palabra, a la que todo le deben y a la que todo entregan sin reparo: familia.
Una amalgama de pasado y presente habita en la figura de estas mujeres. Maryuris mantiene vivo el legado de su abuela y su madre, no duda en que su pequeña Chelsea, de 4 años de edad, también recibirá esta antigua tradición, esta vez de su mano. Pero la evolución de su pueblo le ha llevado aun más lejos, Maryuris estudia Operaciones Comerciales en el SENA y, como ella, otro buen número de compañeras de trabajo consagra varias horas de su día en alguna institución educativa. Construyen futuro empleando la memoria de sus antepasados, pues ya no viven como en otro tiempo lo hicieran sus abuelos y necesitan adaptarse a un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa.
Se sobreponen a todo, burlan el tiempo y el espacio. Más de una vez han intentado sacarlas del metro cuadrado que ocupan a las afueras del supermercado, pero su perseverancia les dio la garantía de poder permanecer ahí, pues quien no las reconozca por sus abultadas caderas y sus particulares trencitas, sinónimo de  tesón y trabajo, no ha vivido lo suficiente como para saber que una protagonista de la historia late allí, entre el cemento y el cielo barranquillero, retando las nuevas tendencias que trae el afán de cada época y la arraigada idea de alejarnos más y más de nuestra esencia.
Los bollos ya están listos, sólo falta venderlos. Maryuris se apresta a cargarlos todos en una pesada ponchera donde la variedad satisface a cada cliente que llega por ellos. Una bocina suena insistentemente a las afueras de su hogar en el barrio El Valle. Es el taxi que cada día la lleva a su lugar de trabajo. Ella se apremia a salir al encuentro con sus vecinas, séquito de mujeres que al igual que ella, y como la mayoría de descendientes africanas, se dedican a la elaboración y comercialización de dulces y bollos, combinación de harinas y féculas, frutos y azúcares, mezcla de sabores que en su dulce silencio parecen entonar melodías de mas allá del océano, bajo el compás de los pasos de estas poderosas mujeres, que resuenan como tambores cincelados contra el sol ardiente. Mientras se alejan, el África vive y sueña...