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domingo, 26 de octubre de 2014

Edgardo Osorio, nuestro niño prodigio de la moda



Este artículo lo escribí para el diario El Heraldo a propósito de la celebración del Bicentenario de Barranquilla, el 7 de abril de 2013. Le pedí a Silvia Tcherassi y a Francesca Miranda que me dieran el nombre de quien consideraban el talento de la moda barranquillera del futuro y no pudieron darme un mejor candidato, que posiblemente esté fuera de concurso. Lo llamé a Nueva York, en medio de su apretada agenda, y es una de las entrevistas más cálidas y chistosas que he hecho en mi vida. ¡Tipazo!

Una piña le recuerda de donde vino. Piña de oro que brilla como el Sol, su leal aliado, y que contrasta  con el agua azul de su Aquazzura. Piña tropical, que sella la anatomía de sus creaciones, su estampa diferencial. Piña que es una apología a Colombia, a las palenqueras de Barranquilla y Cartagena, a frutas llenas de color.

Necesita ese recuerdo cálido para llevar el swing latino a sus creaciones de punta y tacón, para mezclarlo con la sofisticación europea, la estética italiana, la dolce vita de los 60 y subir, a la mujer, a un viaje sin regreso donde la sensualidad conduce. La elegancia viene del Viejo Continente; lo sexy corresponde a este lado del hemisferio.

Edgardo Osorio es tan barranquillero como los jugos que hoy extraña desde cualquier latitud, en invierno o en verano, en Londres o en Milán. Decir que a los 18 años ya trabajaba para Salvatore Ferragamo le dará una idea de su magia para diseñar zapatos, que como piezas de colección, soportan el imaginario de Aquazzura, su marca, la misma que ha sido reseña en varias decenas de revistas internacionales de la talla de Elle, Vogue, Bazaar, Marie Claire, por mencionar algunas, gracias a su magistral propuesta.


Edgardo tiene 27 años... ¡just 27!
“Es una marca colombo-italiana porque está en Italia, pero mis raíces son las mías y son parte de lo que enriquece y lo que hace que mi marca sea lo que es y que mi estilo sea lo que es”. Tiene su gusto claro.

Empezó su carrera en el diseño a los 14 años, luego de una corta estadía en Londres, donde llegó a estudiar gracias al apoyo de su familia. “Cuando regresé tenía algunos trabajos y Francesca Miranda me dio la oportunidad de trabajar con ella. Yo prácticamente salía del colegio a trabajar con ella todos los días, por casi tres años”, explica.

Terminó su bachillerato en el colegio Parrish y viajó a la capital británica, nuevamente. Esta vez a estudiar en la Central Saint Martins, institución que abandonó para enfilarse en el equipo creativo de Ferragamo. Allí llegó por un contacto que había hecho tiempo atrás, en Milán, en un desfile de Francesca. Se mudó a Florencia, abrió su propia empresa de consultoría de moda y trabajó con más de 20 marcas.

Siguió boceteando, haciendo contactos, y Roberto Cavalli para que trabajara a su lado. “Me volví el director de accesorios de zapatos a los 23 años”, me cuenta, al tiempo que me reitera su desmedido gusto por el Sol y los colores, que se convierten en inspiración permanente.

Se ríe mucho. Se le olvidan las preguntas. “Y yo soy hablador, en eso sí soy súper barranquillero, yo sí hablo”. Y se le sale un “ajá” en medio de la conversación. Edgardo ha logrado a los 27 años lo que a muchos les cuesta casi una vida entera. Es un prodigio en el campo, una promisoria figura de la moda barranquillera. Un personaje que se atreve y que piensa que  la moda no debe ser tan intelectualizada.


“Siempre estoy pensando en el próximo zapato, no en el primero”. Él va un paso adelante, de la mano de un cosmos que viene en forma de plataforma, sandalia o tacón.



Aquazzura feat Olivia Palermo

La moda regala alianzas de ensueño, como H&M y Karl Lagerfeld, o Louis Vuitton y Takashi Murakami, Altuzarra para Target, Silvia Tcherassi y Payless...y ahora, Edgardo Osorio se une a esa oleada. Su amiga, su musa, Olivia Palermo, marca el paso de la nueva colección cápsula de su Aquazzura, con todo el allure de la socialité neoyorquina y su sentido agudo de la universalidad de la moda. Son 6 pares de taconazos con el habitual sex-appeal de la marca italiana vistos por los ojos de Olivia, quien usó cuero platinado, cachemira y ante para encerrar el pie en botines de lujo, sensuales 'pumps' e intrincados trenzados.

Desde el mes de septiembre está a la venta esta colección, la otoño-invierno 2014, que solo se consigue en 12 tiendas alrededor del mundo y online de manera exclusiva en la plataforma Net-a-porter.

domingo, 4 de agosto de 2013

Elie Saab, el libanés que no le temió a la Alta Costura

Este es un sueño hecho realidad: luego de varias semanas de correos electrónicos que iban y venían, logré contactar, para El Heraldo, el periódico en el que trabajo, a Elie Saab, uno de mis diseñadores favoritos (si no el más), para una entrevista exclusiva. La nota salió publicada el 14/07/2013.


Es uno de los tres diseñadores no franceses de Alta Costura. Su nombre se unió al de Giorgio Armani y Valentino, ambos italianos, para llegar a la cumbre de la moda mundial e instalarse al lado de la genialidad creativa de casas como Dior y Chanel.

Nació en Damour, Líbano, en medio de un ambiente mayoritariamente musulmán, pero se crió católico. Sin embargo, crecer sumergido entre lo más arraigado de las conservadoras costumbres árabes le regaló un sentido del respeto por la mujer como pocos. Sus creaciones, todas, son un homenaje a la feminidad.

Elie Saab comenzó a diseñar a los nueve años, haciendo ropa para sus hermanas. Rápidamente, terminó vistiendo a las chicas de su vecindario, y con valor, logró inaugurar, en 1982, su primer taller de costura en Beirut, empezando así la carrera del que es, hoy, el más grande diseñador de la historia de su país; un verdadero abanderado de la moda, que traspasó fronteras y se convirtió en inspiración para las futuras generaciones.

A través de comunicación virtual, EL HERALDO logró concretar esta entrevista con el libanés, en la que siempre dejó claro un par de cosas: la primera, que es un profesional como pocos, pendiente del más mínimo detalle. Segunda, que es un apasionado del universo femenino, un hombre que no teme en rendirle un homenaje hecho arte, a través de sus diseños, a la mujer.

Es autodidacta, ¿cómo educó por sí mismo sus diseños y puntadas?
Nací con esta pasión de crear y hacer vestidos y siempre estaba rodeado de mujeres hermosas, de las hermanas de los vecinos, por lo que el deseo de vestirlas y que se vieran elegantes y con estilo fue mi inspiración constante. Mi pasión se convirtió en una carrera y continuó con la costumbre de diseñar vestidos de gama alta, lo que me encanta hacer. Fue difícil al principio, ya que la industria de la moda no existía en realidad en el Líbano, pero estoy muy orgulloso de haber abierto el campo y haber creado nuevas vocaciones en mi país. Creía que mi destino era trabajar en la moda y, gracias a mi perseverancia y trabajo duro, la casa Elie Saab fue creciendo con los años.

¿En qué piensa al crear una pieza? ¿Qué debe reflejar esta?
Cualquier cosa puede ser una fuente de inspiración. La imaginación es importante, ser capaz de crear, pero también uno debe inspirarse en todo lo que le rodea, ya sea del arte, la naturaleza, etcétera. Para mí, las mujeres siempre han sido la mayor fuente de inspiración. Personalmente, estoy inspirado por todo lo que veo. Por encima de todo, diseño la ropa para ser usada. Hoy, la mira de la firma es una combinación de siluetas elegantes y atractivas, el corte adecuado y los detalles femeninos. Mi prioridad es siempre diseñar un vestido que resalte la figura de una mujer en su mejor momento, lo que hace que sea femenina y elegante.

La última colección de Alta Costura del diseñador está inspirada en las princesas. El trabajo manual es asombroso.

¿Tiene algún tipo de ‘ritual’ para diseñar o simplemente una pieza se le puede venir en cualquier momento a la cabeza?
Mi proceso de diseño comenzó a partir de una idea. Yo rara vez trabajo con bocetos. Suelo trabajar directamente con los patrones de las telas, las líneas de trazado y los detalles. Me encuentro regularmente con los equipos de trabajo en mi estudio de diseño y mi taller, para comprobar el progreso de nuestras colecciones Couture, prêt-à-porter y accesorios.

¿Por qué ese aire de fantasía es tan importante en sus creaciones, que parecen hechas a la medida de una auténtica princesa?
Mi prioridad es conseguir el corte adecuado del vestido con el fin de resaltar la figura de la mujer lo mejor posible. Yo creo que la mujer debe usar el vestido, y no al revés. Se trata de la percepción de la mujer y de darle el respeto que se merece mientras se diseña y se confecciona el vestido.

¿De dónde nace esa sensibilidad especial para diseñar vestidos de novia?
Diseño un vestido de novia para cada colección de Alta Costura, que siempre cierra el show de cada temporada. Diseñar trajes de novia para Alta Costura es para mí un gran placer, pues se usan para la ocasión más especial en la vida de una mujer. Disfruto de compartir la alegría y la satisfacción de mi cliente y ayudarla a hacer su sueño realidad.

Famosas como Paz Vega, Taylor Swift y Sandra Bullock han lucido las creaciones del libanés.

Ha vestido a muchísimas famosas con sus creaciones. ¿Podría mencionar a alguna mujer de la historia que pueda encarnar la filosofía de Elie Saab, esa modelo perfecta…?
Cada celebridad que vestimos es una gran representante de la marca. Siempre nos aseguramos de que las actrices se corresponden con la imagen de la marca y que, al mismo tiempo, el vestido que elija se adapte a su personalidad. Yo diría que cualquier mujer elegante, con carácter, puede representar la filosofía de la marca. La imagen de Elie Saab aplica a toda mujer que aspira a la feminidad, el refinamiento y la elegancia, a pesar de su origen y del país en que viven.

¿Qué opina de las latinoamericanas, unas mujeres que también suspiran ante muchas de sus creaciones?
Las latinoamericanas tienen esa fuerte personalidad que me gusta en las mujeres. Son mujeres con carácter que buscan la elegancia y el glamour.

¿Con un auge de la democratización de la moda y el lujo como el actual, cree que la Alta Costura puede estar en riesgo?
La Alta Costura y el prêt-àporter son dos enfoques completamente diferentes de la moda. Ni los clientes, ni el tipo de diseño o producción son la misma. La Alta Costura no se trata de vestidos o trajes, sino de crear una silueta única que es exclusiva de la mujer que la ordena. La Alta Costura existirá siempre, de una forma u otra, evolucionando y adaptándose a los estilos de vida cada vez más internacionales de la mujer.

Además del diseño, ¿cuál es su otra pasión, la desconocida?
Soy un apasionado de la arquitectura y el interiorismo. Lo que le sorprende a la gente es saber que soy un minimalista de corazón. Esto se refleja muy bien en el diseño de mis casas y tiendas, que son muy simples y casi espartanas en cuanto a decoración. Mi estilo de marca personal es una fusión de simplicidad, lujo y elegancia. Me encanta coleccionar muebles de época con el fin de crear un estilo único en cada una de mis casas: una está decorada con obras francesas del siglo XVIII, una tiene muebles típicamente orientales, y otra está llena de muebles de los años 70, porque es un una de mis épocas favoritas.

Este ensoñador vestido de novia cerró su pasarela en la Semana de la Alta Costura, en París.

martes, 26 de marzo de 2013

El imperio de colores de Ágatha Ruiz De la Prada


No suelo subir muchas de las entrevistas que hago aquí, pero este personaje no lo podía obviar. Mundialmente conocida por su propuesta pintada de arcoíris, Ágatha Ruiz De la Prada también habla con colores, y nos regala, aquí, un  poquito de esa 'chispa adecuada'.
La entrevista salió publicada el 23/03/13 en el diario El Heraldo.

Ágatha Ruiz de la Prada se cocina, a fuego lento, muy fácilmente. El primer paso es verter en un recipiente invisible una luna, un par de flores, con aderezo de nubes y una pizca de humor.

Agréguele colores, excepto blanco y negro, y obtenga un arcoíris mágico cuyo final esté en la palma de su mano. Ágatha es única. Marquesa de Castelldosríus y baronesa de Santa Pa; pero eso, quizás, es lo menos importante de su persona. Ágatha es sensibilidad y explosión.

Emoción hecha ropa, calzado, aromas, texturas. Ágatha es un ágata, como la piedra homófona, que brota desde el interior de la tierra como un volcán en erupción; viene en múltiples colores y su sexto sentido vive encerrado en un corazón.

¿Cómo nació ese concepto del diseño, el que usted ha denominado ‘ropa feliz’?
Porque me di cuenta de que por el mismo precio podía ser feliz o desgraciada, y pensé “mejor por el mismo precio, ser feliz”.

¿Y cómo definió su lenguaje en la moda basado en corazones, nubes y flores de colores?
Al principio, cuando yo empecé, en Madrid enseguida me conoció todo el mundo, enseguidísima, pero la gente decía: “esto no se lo puede poner nadie, esto es imposible, esto es poco comercial”, pero luego yo creo que he sido la diseñadora más comercial de la historia de España. No creo que haya una más comercial que yo, pero yo ya no lo pensaba, porque a mí me convencieron de que era imposible, entre todos.

¿Cree que hubo algún factor determinante en su niñez que la hizo gestar esa onda ‘agathiana’ tan propia?
Yo soy la nieta mayor de las dos familias, y soy la mayor de cinco hermanos, y digamos que la más esperada; entonces creo que les hice gracia de pequeña, y como me encontraba muy graciosa, muy divertida, yo seguí así.

¿En principio creyó que la ropa que creaba era solo para exhibir o le vio potencial, desde el comienzo, para lucir?

Siempre he creído muchísimo en mi proyecto, aunque hubiera mucha oposición. Siempre creí un montón. Hay cosas increíbles, como por ejemplo, este viaje a Medellín, cómo me trata la gente, cómo me regalan cosas, cómo me miman, cómo me conocen, es un milagro. Pero la verdad es que yo siempre creí que esto es lo que había que hacer y siempre he sido fiel a eso.

¿Sintió miedo al "qué dirán" al empezar a lucir sus coloridas prendas?
A mí me parecían tan bonitas, aunque no le gustaran a nadie. Siempre me encantaron. En cambio yo iba a los desfiles de la demás gente y decía: “pues vean esta mierda negra”, claro que era un poco un mundo al revés. Yo intentaba entender por qué querían ser tan clásicas y tan oscurillas. Yo no lo entendía.

¿Cuál fue el impacto al ver, por primera vez, sus prendas exhibidas, rompiendo los parámetros comerciales?
La verdad yo también era muy feliz cuando no vendía nada. Yo soy una diseñadora muy buena para la crisis, porque la crisis es tener memoria. España, durante varios siglos, fue un país muy pobre, y yo recuerdo perfectamente cuando éramos pobres, por lo tanto cuando hemos sido ricos, hará unos 15, 20 años, ha sido una cosa rarísima. Todo el mundo agarra para Londres, para París, y todo el mundo pa’ aquí, y pa’ allá, y comprando. Yo decía “¡pero aquí antes no vendía nadie!”, y éramos pobres y éramos bastante felices.


¿Tiene diferentes patrones para diseñar, por ejemplo, una colección meramente para vender y otra para subir a pasarela?
Yo he diseñado muchas colecciones comerciales. Ya había hecho como 20, o más, y me aburrí. Luego de aburrirme, de hacerlas comerciales, ya estaba haciendo tan poquito, que entonces, aproveché que era una buena época para hacer colecciones no comerciales.

¿Cómo fue el crecimiento de ese imperio que ha creado a punta de flores y corazones?
La verdad que ha sido todo por casualidad y porque las cosas salen como salen. Nadie en su sano juicio hubiera pensado esto con un papel y un lápiz.

¿Qué tanto influyó su condición aristocrática en su ascenso en el mundo de la moda?
Yo creo que eso lo único bueno que tiene es que te da un poco de seguridad social. Hay un libro muy divertido, un libro de Alain de Botton, que es un filósofo, que se llama Status Anxiety, que es un poco de ansiedad por el estatus. Gracias a Dios, entre sus muchos efectos, ese no lo tengo. No me hace efecto la gente. Eso lo tenía mi madre también, que no le hacía efecto casi nada.

¿Cómo llegaron los vestidos de novia a su propuesta?
Siempre he hecho los trajes de novia de mis amigas. Si una amiga mía se casa y no me encarga el traje de novia, y yo teniendo la cosa, netamente deja de ser amiga mía, porque lo primero que tiene que hacer un amigo tuyo es demostrarte su amistad. Yo para eso soy rencorosilla, la verdad. Entonces, desde el principio he hecho trajes de novia. Ahora quiero hacer un libro de todos mis trajes de novia, porque hasta en Colombia he hecho.

¿Cuándo piensa lanzarlo?
El libro lo teníamos adelantado y se paró, porque para hacer libros tienes que pedirle permiso a todo el mundo para la foto, la novia, dónde vive... y hemos parado, pero espero en Dios que se me reactive pronto porque es un proyecto muy bonito.

¿En qué falla la moda actualmente?
En esta época estamos en un momento fantástico en la moda mundial, porque nunca había habido tanto número de personas bien vestidas, con acceso a las tendencias, con acceso a la moda, como ahora. La moda, a nivel planetario, se ha vuelto súper democrática. El nivel de la gente ha subido una barbaridad y eso es positivo.

¿Cuándo podremos ver una tienda suya en Colombia?
Me tratáis tan bien en Colombia, soy tan feliz, esto es como un sueño, que imagínate que abra una tienda y no vaya bien, sería un fracaso horrible. Prefiero no llevarme ese disgusto, estoy con solo lo bueno, que es tan bueno que ya es demasiado, escandalosamente bueno, pero no me quiero poner yo misma la trampa para que se me convierta un problema Colombia, sino todo lo contrario. Colombia es un lujo de nación para mí.

Lo único que me da mucha rabia es que no conozco Barranquilla, pero voy a ir, porque tengo a Nubia Stella Martínez, que es mi representante en América Latina, que me habla mucho de ella y tengo muchísimas ganas de ir a conocer. Además tengo que ir al Carnaval.

En Barranquilla se reconoce muy bien su marca, incluso, los hombres la identifican...
Los hombres son mejores clientes que las mujeres. Son más miedosos, son más inseguros, son más fieles. Yo lo poquito de hombre que he hecho ha sido una cosa con una recepción increíble. No es una cosa a la que le dedique toda la atención que debería, pero hacer ropa para hombres es lo máximo.

¿Y cuándo complacerá a los hombres?
Cuando un par de fabricantes colombianos me ayuden a hacer eso.

jueves, 21 de febrero de 2013

“El vallenato nuevo no está contando historias”: Chabuco

Este artículo fue publicado el 29/01/13 en el diario El Heraldo
Las fotos son de Luis Rodríguez y Cristian Mercado
La presentación de este personaje será breve: se llama José Darío Martínez, pero le dicen Chabuco por ser el menor de su familia, ya que su hermana mayor se llama –de verdad- Chabuca. Nació en Valledupar y creció entre las composiciones de Rafael Escalona, Leandro Díaz y Carlos Huertas, solo por mencionar algunos. Así que es de entender que el vallenato lo lleve en el alma e intente darle al estatus que se merece. Su fórmula: inyectarle aires de jazz, latin, y revivir las interpretaciones clásicas ¡sin acordeón! Una proeza, dirían algunos; un placer, diría Chabuco.

¿En qué punto termina el vallenato y comienza el jazz en la música de Chabuco, o viceversa?
El vallenato comienza en todo. Desde la primera frase que canto en mi disco Clásicos Café La Bolsa está el vallenato impregnado; también el jazz, llevando todos estos nuevos géneros a cada una de las canciones clásicas como lo hice, llevando cada canción vallenata clásica al danzón, al cha, al bolero. Los dos comienzan y convergen en el mismo camino. Es encontrarse en el respeto de los dos géneros. El vallenato lo que necesitaba era un personaje que lo diera a conocer un poquito y que mostrara que también le caben muchos géneros, muchas cosas, siempre que uno lo sepa decir.

Usted dice que puede hacer que el jazz y el vallenato se vuelvan hermanos, o el porro y la salsa, ¿cómo lo hace?
(Risas) Siempre y cuando tengas la información de los tiempos que se manejan en cada género y respetes cada una de sus raíces, toda la música se vuelve hermana. Puede ser música africana, puede ser música folclórica, pero se vuelven hermanas a la hora en que respetas cada género y no violas ningún patrón de este. Cada uno de esos géneros fluye por donde tú quieras que camine y que suene. Ese es el momento en que los dos se unen. Es como cuando tratas de cantar una balada, un pop americano, y tratas de fingirla haciendo otra cosa y no te suena. Lo que hice en mi disco fue cantar el vallenato como sonaba en el 79, cuando se grabaron esos temas. Lo hice con base de jazz y de latin, pero respetando la esencia del folclor, encajó. Si no hubiera respetado la esencia del folclor en el vallenato ni hubiera tenido claros los tiempos, no hubiera podido ‘casar’ esos elementos.

Ahora que habla de patrones, ¿qué define el vallenato, ya que ha logrado hacerlo sin acordeón?
El acordeón es un matrimonio con el vallenato, pero las canciones del vallenato son letras, son historias, eso es lo que marca. Ese es el patrón del vallenato para mí.

¿Hacia dónde debe ir el vallenato moderno?
Cada quien está haciendo sus cosas y sus ideas, pero creo, y lo siento y lo vivo y lo respiro en todas partes, que el vallenato clásico sigue siendo la bandera del verdadero vallenato. Al vallenato nuevo yo lo que creo es que le están metiendo mucha letra, no digo mala, pero no están contando historias, entonces se está volviendo algo muy monótono, con armonías y melodías que son medio recogidas de otras cosas. El vallenato es de los campesinos, el vallenato es de la gente que trabajaba sus fincas y que cuenta la historia de cómo el río se secó y cómo la mujer lo dejó debajo del palo e’ mango. Todo eso es el vallenato.

Entonces, ¿la enfermedad del vallenato actual es la falta de una narración de historias que reflejen esa vivencia Caribe?
Sí, y no creo que solamente sea en el vallenato, sucede en cualquier género que pierda la narrativa de lo que se viene haciendo con él. Es cierto que hay nuevas generaciones, nuevas cosas, pero la gente cuando quiere interpretar un género tiene que respetar muy bien el comienzo de este. En este caso, el vallenato clásico es contar historias, es el que te narra una de principio a fin y la entiendes claramente.

Siendo un conocedor del género desde su forma más clásica, además de las historias, ¿qué debe tomar el vallenato actual de su forma más tradicional?
Creo que todo eso va en cada compositor y en la vivencia de cada personaje, pero es cierto que el vallenato clásico es el que ha marcado la historia y es el que te hace recordar tu niñez. No sé si en mi caso sea diferente, porque yo me crié entre todos estos personajes y vi y viví cómo escribían al amor, cómo escribían a una flor, cómo escribían al verano. Cada quien tiene su forma de narrar las cosas, yo me quedo con la clásica. Hasta ahora no he experimentado componer una canción vallenata clásica porque respeto mucho eso, pero creo que siempre y cuando uno narre bien la historia, eso incluiría al vallenato clásico, respetaría al folclor y al género.

Cambiando de aire, cuénteme: ¿‘Te busco’ lo buscó a usted o usted buscó a ‘Te busco’?
Te busco me buscó a mí (risas) porque me llamaron para hacer una audición para un comercial de un banco aquí en Colombia, hace como cuatro años. Lo canté porque era mucha gente la que estaba haciendo el casting. Lo grabé con Nicolás Uribe y dejé la guía, y el día que me llamaron a decirme que la gente del banco había dicho que la voz mía era la que querían, tuve un problema familiar, murió un tío, entonces me tocó volar a Valledupar y les dije: “señores, busquen a otra persona que lo grabe, porque yo la verdad no lo puedo hacer porque estoy en un problema grande”, y resulta que Nicolás, con el que grabé la canción para audicionar, me dijo: “no, se queda la voz tuya que grabaste la primera vez”. Y así fue. Entonces Te busco me buscó a mí.

“Magola va a envejecer”: Nani

Este artículo fue publicado el 25/01/13 en el diario El Heraldo
Las fotos son de Vanexa Romero y Luis Rodríguez

Cada día se dedica a pintar, con trazos de lápiz, a una mujer trasgresora, que no tiene pelos en la lengua, pero sí en las piernas. Magola vive gracias a Adriana Mosquera, Nani, una caricaturista colombiana que se ha hecho un nombre y una imagen en el exterior, a pulso, literalmente. Radicada en España, está de visita en el país, y ayer (24 de enero, 2013)  hizo parte del show de apertura del Carnaval de las Artes, en el Amira De la Rosa, donde se llevó los aplausos vestida de su personaje.

¿Qué tanto se parece Nani a Magola?

Cada vez me parezco más a Magola. Yo empecé haciendo una caricatura de una mujer con unos estándares de belleza diferentes a los que estamos acostumbrados, sobre todo en Colombia, por eso tiene la nariz grande, no se ha operado, tiene el pelo oscuro, casi azul, es muy flaca, no tiene curvas, no se depila las piernas, viste de una forma que no marca nada, que es una manera muy típica de vestir en Bogotá, y resulta que, con el frío en España, yo me descubro a mí misma vestida igual que Magola, con las mismas botas y vestidos holgados y digo: “cada vez me parezco más a mi personaje”. Y eso ni es bueno ni es malo, solo que después de 18 años de publicación, ni te das cuenta de que sucede.

Y en esos 18 años, ¿qué tanto ha cambiado Nani a Magola y qué tanto ha cambiado Magola a Nani?

 Las dos cosas, es verdad. Magola empezó siendo muy feminista radical porque este es un oficio para hombres. Sentí mucha resistencia por parte del gremio de caricaturistas, entonces decidí darle la vuelta a los chistes machistas y convertirlos a favor de las mujeres y que Magola fuera su tema principal. Pero con el paso del tiempo, y también por la vivencia con mi pareja, que también es caricaturista, he aprendido que ser feminista no es odiar a los hombres: ser feminista es defender los derechos de las mujeres y no tiene nada que ver con odios. Ser feminista no es lo contrario de ser machista, entonces ahora digo que ya no soy feminista: trabajo con los derechos femeninos, que es otra cosa, y por la equidad de género, porque las labores en el hogar sean compartidas, por cosas tan pequeñas que influyen tanto en la sociedad que generan la no violencia, que hace que los hijos sean coherentes. Magola es actualmente más tranquila, más reposada, muy reflexiva, y eso se nota mucho en las tiras cómicas y en mí también. Con el paso de los años, eso te cambia.

Incluso hemos llegado a ver a una Magola romántica, una Magola enamorada, ¿es ese el reflejo de la vida de Nani?

Sí, por supuesto. Magola es autobiográfica. Me ha ahorrado muchísimos psicólogos y psiquiatras, y también lo hago a propósito porque a veces me preguntan en las entrevistas “pero usted no era feminista?, entonces, ¿qué hace casada?”. Hay un enredo en lo que la gente entiende por ser feminista y a mí me gusta demostrar que Magola no odia a los hombres y que ser feminista no es estar en contra de ellos, sino en contra de una sociedad que está mal, somos todos los afectados. No tiene nada de malo estar enamorado, aprender, crecer. Ninguno de los dos personajes es perfecto, ni Alberto ni Magola, y todo el tiempo están aprendiendo, por eso la gente se ve reflejada en las tiras cómicas.

En ese imperativo trasgresor de Nani, ¿se ha planteado la posibilidad de crear otra caricatura o de envejecer con Magola?

Sí, eso sí. Los personajes de tira cómica casi nunca ni envejecen ni mueren, ni cambian de ropa, incluso. Y yo con Magola, un poco en protesta por la presión de la sociedad hacia la mujer que tiene que ser perfecta, que no podemos envejecer, que no podemos engordar, he ido haciendo el proceso de la vida con ella. Actualmente su hijo ya creció, se llama David, en las últimas tiras sale grande, porque cada hijo aporta algo en una etapa y eso lo quiero reflejar, y Magola va a envejecer.

Magola es conocida en muchas partes del mundo, pero ¿es española, colombiana, mexicana?

(Risas) Esa es una muy buena pregunta, porque cuando me planteé hacer a Magola nunca pensé que los problemas de pareja fueran tan universales, y Magola es internacional justamente porque la entienden en todo el mundo iberoamericano, pero también en China, en Irán, en Italia, en el mundo árabe. Y entonces, ¡no sé! Tendría que ser creo que bogotana, porque realmente Magola fue concebida en Bogotá , nació allá. Magola es un nombre muy bogotano y tendría que tener un acento un poco cachaco pero no tan marcado, para que la puedan seguir entendiendo en muchos sitios, que es lo importante.
 
¿Y qué es lo más costeño que tiene Magola?

El marido (risas). El mío se llama Omar Alberto, por eso su marido se llama Alberto, y mi hijo se llama David, por eso el hijo de Magola se llama así. Toda esa chispa que a veces saca Alberto viene de Omar Alberto, que es costeño y refleja ese pensamiento absurdo, gracioso, tomador de pelo, que viene de la Costa.

lunes, 13 de agosto de 2012

“Componer es otra manera de respirar”

Toda la vida soñé con compartir esto que hoy publico. O bueno, más bien desde que me di cuenta de que era una fanática más de quien a estas alturas, por fin logré entrevistar. Me gustó Ricardo Arjona desde que escuché 'Desnuda' como tema central de una novela mexicana que veía mi abuela. Desde ahí seguí oyendo su música y quedé inscrita en su larga lista de fans. 

Me convertí en periodista y mientras estudiaba siempre soñé con entrevistarlo. Recuerdo que una vez, en mi clase de Redacción, uno de los trabajos era elaborar el cuestionario de la entrevista de nuestros sueños. Sin titubear, hice 10 preguntas con toda la pasión de una admiradora, pero con la rigurosidad y seriedad que debe tener un periodista. Fui la nota más alta de la clase gracias al cuestionario, y quedó archivado ahí y con el tiempo se extravió.

Casi tres años después llegó la noticia que tanto había esperado: Arjona se presentaría en mi ciudad, Barranquilla, y yo, por mi trabajo, debía a darme la tarea de entrevistarlo. Fueron casi dos meses luchando detrás de una entrevista con él. Rastreé historias que lo involucraran con este rincón costeño, leí, investigué, indagué. El resultado fueron cinco notas: una sobre su club de fans en la ciudad (el anterior post), un recuento sobre la vez que realizó la Ruta Macondo, un breve repaso de su discografía y la nota posterior al concierto, donde conté los detalles más importantes.El otro trabajo periodístico, el que más me llenó, que complementó los anteriormente mencionados: la ansiada entrevista, esa con la que había estado soñando y que después de mover contactos por cielo y tierra, llegó.

No fue del modo que lo soñé: personalmente. Debí conformarme con las respuestas que llegaron vía e-mail. Sin embargo, para mí fue todo un logro porque solo dos reconocidos medios nacionales lo habían conseguido y Arjona es un personaje complicado, bastante difícil de convencer para que dé una entrevista. Bueno en fin, mejor me callo y se las dejo para ver si les gustó tanto como a mí.

Este artículo fue publicado en el diario El Heraldo el 11/08/12


Tenía ocho años cuando se le dio por preguntar, en el colegio, que si Jesús había tenido novia. Como castigo por la blasfemia fue obligado a cargar, durante una hora diaria, por un mes, un ladrillo en las manos a pleno sol. Tal vez esto le dio el temple necesario para decir, de frente y sin censura, sus cuestionamientos frente a la religión, la política y uno que otro tema social.

Pero también al amor le ha compuesto, le ha cantado y seguro también, por amor, ha llorado. A los aciertos y errores; a los casi irreales y hasta sublimes; a los platónicos y enfermizos... a todas las formas de este sentimiento le ha robado versos que hoy cantan a todo pulmón fanáticos en Latinoamérica entera.

Esa privilegiada ambivalencia de Ricardo Arjona, la facilidad de cantar sobre un tema u otro, es lo que lo ha hecho ganar enemigos y adeptos. Hoy, ya artista consagrado en estas latitudes, se presenta en Barranquilla por primera vez, en el estadio Romelio Martínez.

El guatemalteco, entre un concierto y otro de su ‘Metamorfosis World Tour’ en las principales ciudades de nuestro país, respondió, vía e-mail, las preguntas que EL HERALDO tenía por hacerle.

Una periodista alguna vez escribió que “No se sabe si Ricardo Arjona es un poeta que canta o un cantante de temas enraizados en la vida misma, envueltos en poesía”. ¿Cómo prefiere que lo miren, teniendo en cuenta este par de posturas?
Preferiría entonces que me vieran menos y me escuchen más. Realizado este ejercicio, que me pongan en la mesita de noche, en el ropero, en la biblioteca o en la cocina. Es un asunto del que lo recibe. Uno no hace cosas para que lo definan, uno hace canciones para que lo quieran un poquito.

Siempre ha sido centro de crítica por sus canciones, incluso hasta llegar a la censura de estas, ¿se ha sentido cansado en algún momento por tener que lidiar con aquellos que, al parecer, no entienden su mensaje?
Lo de uno es preparar el viaje de las canciones y disfrutarlo al máximo. El viaje como tal le corresponde a ellas mismas. Tendrán que aprender a defenderse solas.

Nunca ha escondido que sus canciones son una especie de autobiografía cantada. ‘Poquita ropa’ podría ser su trabajo más autobiográfico, sin embargo, ‘Independiente’ con su título y canciones como ‘Mi novia se me está poniendo vieja’ podrían competirle ese lugar. ¿Cuál cree que es su álbum más personal?
No siempre estoy en primera persona en las canciones. Diría más bien que pocas veces pasa. A veces me da por disfrazarme y meterme en la piel de otros. Debo agregar que es más divertido.

¿Componer es para usted una redención personal?
Es otra manera de respirar, más vital y más emocionante.

¿Con quién ha soñado hacer un dúo y aún no ha podido materializarlo?
Nunca soñé con los dúos. Siempre se me atravesaron en el camino y creo que es la mejor manera de que pase.

Es un confeso seguidor de García Márquez, ¿alguna vez se ha sentido especialmente tocado por su literatura y le ha despertado su impulso de compositor para escribir una canción?
Estuve en Aracataca la otra vez con un amigo pintor. Un viaje que me marcó. Ambos hicimos una promesa: él, un retrato del Sr. Márquez, y yo, una canción para el telegrafista, su padre, que después de aquel viaje me pareció una de las semillas trascendentales de la belleza que estaba por venir. Mi amigo cumplió y yo sigo en eso.

“Si tuviésemos la facilidad de decir más veces ‘Te quiero’ pesaríamos mucho, mucho menos”, dijo. ¿Qué tanto pesa Ricardo Arjona? ¿Cuánto le cuesta expresar sus sentimientos?
Aprendí a soltarme con el tiempo, pero hasta hace unos años lo hacía mejor en las canciones que en la realidad.

¿Cómo va ese libro que aún no termina de escribir?
Va, por hoy es suficiente. Espero que un día venga.

¿Extraña ser un animal nocturno o en el fondo lo sigue siendo?
Lo extraño, aunque lo invito a menudo.

La pasión escondida de Ricardo Arjona…
Está muy escondida para contarla...

De Ricardo, Ádria y Nicolás, sus hijos, ¿cuál cree que heredó en mayor medida su vena de músico y compositor?
Cada quien su vena, me gustan más así.

¿Cuál es su ‘asignatura pendiente’?
Por suerte es una lista interminable. Es la misma lista que me hace sentir más vivo que nunca.

Una última duda, ¿en realidad existió Marta, la de La Recoleta?
Sí, pero se llama Sandra


Aquí les dejo unas fotitos del concierto que tomó Johan Osorio: