miércoles, 2 de enero de 2013

The Beatles criollos, rumbo a Liverpool

Este artículo fue publicado el 12/12/12 en el diario El Espectador
Una moto Vespa, vintage, de 20 años, está parqueada detrás del portón negro de una casa en el barrio Santa Ana de Bogotá rodeada de una laca multiusos, un frasco de emulsión asfáltica, retazos de alfombra roja y un balde lleno de agua, rodillos y brochas.

Ese aparato beige, lindo, primoroso, es una de las huellas de las pasiones de Juan Andrés Rodríguez por lo que ya pasó pero sigue estando. En otras palabras, por la añoranza de las cosas buenas del ayer. Él, a diferencia de su hermano mayor, aún conserva su apellido de ascendencia española para identificarse. Sebastián se apellida Sero, ahora, por su proyecto en solitario. Ambos se graduaron del Gimnasio Moderno y estudiaron música.

De coletera romántica e influjo artístico nació Classicstone Ensemble. La sangre musical de los Rodríguez, también compartida por Juliana, su hermana menor, los llevó a organizar, hace siete años y con varios amigos más, un concierto con toda la psicodelia y la experimentación de Pink Floyd. “Solo queríamos hacer el show de The Wall”, cuenta, como disculpándose, Sebastián, quien fue el gestor de la idea con su novia de entonces, amiga ahora y también parte de la banda, Diana Osorio.

Juan Andrés y Sebastián Rodríguez
Alquilamos el auditorio Ernesto Bein del Moderno para hacer el toque y vendimos las boletas a 10 mil pesos, más o menos”. La primera presentación acabó con éxito y así comenzó un invento que hoy cuenta, incluso, con una escuela musical.

Como en la primera presentación se salieron con la suya, la decisión fue seguir juntos, pero no como un grupo netamente original, sino como una propuesta especializada en tributos, con la fuerza de los sonidos de las bandas legendarias. Luego de Pink Floyd llegó Queen, hasta aterrizar finalmente en The Beatles.

El cuarteto de Liverpool es al que más han interpretado en sus cerca de 400 presentaciones, la mayoría de ellas hechas en restaurantes, aunque han llegado hasta el Jorge Eliécer Gaitán. Javier Ojeda, Juan Carlos Abella y Rafa García –el barranquillero del grupo- completan el septeto de Classicstone. Todos son estudiados. Dependiendo del tributo que hagan, tocan y rotan sus instrumentos. Por ejemplo, Sebastián es bajista en The Beatles y guitarrista en Queen y Pink. Rafa, entonces, toca el bajo cuando interpretan estas dos últimas bandas, y así cambian los roles según el tipo de toque…

Los conciertos, con el tiempo, se fueron haciendo cada vez con mayor planeación. Actualmente trabajan con varios productores que se encargan de la logística de sus presentaciones. El arte visual ha sido adicionado a sus puestas en escena. Casi una decena de stencils con representaciones de los temas de The Beatles adornaron uno de sus conciertos. Los hizo Sandra Ojeda, familiar de Javier, el del bajo y la guitarra. Les gustaron a todos.

Ahora reposan recostados en una pared de su embalaje musical, la casa de ensayos que tienen hace un año, la escuela misma, a donde todos los días van a instruirse los casi 35 alumnos de la Classicstone Rock School. Cada estudiante, enamorado de un instrumento, recibe clases particulares del integrante que lo domine en la banda de tributos.

También hay un cuadro incompleto con los rostros de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr. No hay representación de Lucy in the sky with diamonds, pero se imaginan cómo sería: “Un par de estrellas gigantes y, en medio de ellas, un columpio mecido por una niña de trenzas”. Sólo falta echar el pasto para completar la apariencia perfecta de esa fortaleza que silba notas de rock.

Conquistaron Argentina. No son famosos, no son reconocidos, pero sí son un referente en tributos en la escena local. El eco de su música llegó hasta Argentina, de donde les llegó una invitación hace unos meses para participar en el The Beatles Week Festival, en Buenos Aires.

El 1 de diciembre abordaron el avión y luego de hacer tres intervenciones de 30 minutos durante el festival, más tres conciertos al margen de este evento, obtuvieron el reconocimiento como la mejor banda latinoamericana de tributo a The Beatles y ganaron el cupo para participar por esta parte del mundo en un certamen de iguales características, que se realizará en Liverpool.

El repertorio que ofrecieron fue para fanáticos, “muy especializado, no tan comercial, de concurso”, según Sebastián. Ganaron, la dieron toda, para que sus familias, totalmente involucradas en su proyecto, estén más felices. “Al comienzo era chévere porque necesitábamos que fueran a los conciertos, e iban. Ahora es más chévere, porque ya no lo necesitamos y siguen haciéndolo”, cuenta Juan Andrés.

Resulta que The Beatles ahora son criollos.



lunes, 31 de diciembre de 2012

Que todo sea mejor...
























Mi mente no recuerda un año que quisiera desaparecer tan pronto como el 2012. Sí, me dejó momentos agradables y personas muy buenas, con nombre propio y que hoy están a mi lado y me hacen muy feliz, pero también me disparó a quemarropa al llevarse otras invaluables en mi vida. Fue un año de batallas a superar, de conocer el karma, de saber quién eres y hacia dónde te encaminas. Fue un año para enfrentarme a mí mi misma y superar obstáculos. Para aprender

Pero ya está bueno, ya quiero que este bisiesto queme sus 366 días y le dé paso a un, seguramente, mejor año. Quiero un 2013 limpio y ensoñador, pacífico, para enmarcar. Quiero luz y que no sea intermitente. Quiero noches tranquilas, sin llorar. Quiero ratos inolvidables. Y letras, muchas letras indelebles.
Todo va a estar bien. Yo lo sé.

¡Bienvenido, 2013! Ya estás en mi lista de sueños, y eso, es mucho decir.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

El Bicentenario de los cuentos de Grimm



El 20 de diciembre de 1812 apareció la primera edición de los cuentos recopilados por los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, un libro destinado a convertirse en uno de los más conocidos del mundo.

Desde entonces, los cuentos de los hermanos Grimm, como se les conoce, han sido traducidos a 170 idiomas y desde 2005 la primera edición, que se encuentra en Kassel (centro de Alemania), forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El bicentenario de esa primera edición servirá en el país germano para dar comienzo al llamado Año Grimm, que se prolongará durante todo 2013 y que tendrá como epicentro Kassel, ciudad en la que vivieron los dos hermanos entre 1798 y 1841.

El éxito de los cuentos no fue inmediato. Al comienzo, a muchos lectores no les gustaron por el exceso de detalles crueles que incluían y de notas de pie de página de los dos hermanos que estaban más acostumbrados al rigor filológico que a la creación de bestsellers.
Hansel y Gretel

Caperucita Roja

Rapunzel

Otro de los impedimentos para el éxito fueron las alusiones sexuales demasiado directas, que fueron eliminadas de ediciones posteriores.

Los cuentos que les darían fama mundial eran solo uno de los muchos proyectos de dos profesores que tenían como propósito clave recoger la tradición cultural popular alemana, para lo cual también realizaron colecciones de sagas y de poemas.

Además, Jacob y Wilhelm Grimm empezaron el primer diccionario histórico de la lengua alemana, que se concluyó en 1961, y crearon la germanística como disciplina universitaria.

Todo ello hace que muchos expertos consideren que los hermanos Grimm tienen al menos la misma importancia para la cultura alemana que la que puedan ostentar los llamados clásicos de Weimar, Johann Wolfgang Goethe y Friedrich Schiller.

La recolección de cuentos empezó hacia 1806 y, pese a la idea romántica de los dos hermanos de ir de pueblo en pueblo para recuperar historias perdidas, todo parece indicar que el trabajo de campo fue mínimo y que quienes les contaban las historias fueron personas que pertenecían a su círculo de amigos y conocidos.

La Bella Durmiente

Los Grimm nunca hicieron trabajo de campo, sino que recurrieron a la gente que conocían en Kassel”, afirma el germanista Heinz Röllecke en una entrevista para el semanario Die Zeit.

Otras historias las obtuvieron de viejos libros y recurrieron a autores tan diversos como el reformador Martin Lutero y el zapatero-poeta Hans Sachs.

La presencia de muchos cuentos que ya habían aparecido en la colección del autor barroco francés Charles Perrault se debe a que algunas de las personas que les relataban los cuentos eran de origen hugonote y, según Röllecke, contaron esas historias que habían aprendido de sus mayores con fuerte acento del Land, de Hesse, donde está Kassel.

“Los Grimm tomaron entonces esos cuentos como originarios de Hesse”, dijo Röllecke.

El detalle es curioso porque el propósito de los Grimm era recuperar tradiciones alemanas como forma de resistencia frente a la dominación napoleónica y, a través de los hugonotes, terminaron incluyendo en la colección cuentos franceses.

La idea inicial había sido del poeta romántico Clemens Brentano, que le había encargado a los Grimm que hiciesen la recopilación.


Blancanieves
Posteriormente, Brentano perdió interés en el proyecto y los Grimm decidieron que lo que habían hecho no podía perderse y siguieron trabajando.

Tras la edición de 1812, Jacob Grimm se concentró en otros asuntos como la lingüística o la historia de las religiones.

Wilhelm Grimm, en cambio, se dedicó a reescribir los cuentos para hacerlos más atractivos y a aumentar la colección, para lo cual recurrió a nuevas personas conocedoras de relatos.

En 1815 apareció la segunda edición, menos voluminosa que la primera, y, con las modificaciones introducidas por Wilhelm Grimm, fue el comienzo de un éxito que sigue vigente. Efe

Cenicienta




lunes, 24 de diciembre de 2012

Otra vez...¡llegó Navidad!


Una ventana que se abre. Una ilusión que se cuela. Una luz que se enciende porque es Navidad. Llegó la hora de los abrazos, la cena y las risas. La hora de reunirse, otra vez, junto al árbol, el Pesebre, y celebrar que hay una razón universal que nos une: el amor

Que estas letras, nuevamente, lleven un mensaje reconfortante y luminoso a quienes han seguido, entrada a entrada, este compendio de locuras y manías, de historias. Permítanme colgar, como agradecimiento, un adorno hoy sobre el árbol invisible de la literatura que nos une, y que fortuitamente y a fuerza del destino, nos ha hecho converger en este rincón del espacio. Indeleblemente